Swartland, Sudáfrica
A.A. Badenhorst
Adi Badenhorst es una de las figuras que ayudaron a poner a Swartland en el mapa del vino sudafricano. En 2008, junto a su primo Hein, compró Kalmoesfontein, una antigua finca en las laderas de Paardeberg, y recuperó una bodega que llevaba décadas prácticamente abandonada. Allí trabajan con viejas viñas en vaso —muchas de Chenin Blanc, Cinsault y Grenache— y una enorme diversidad de parcelas y variedades. En bodega, Adi mantiene una forma de trabajar sencilla y tradicional: prensas de canasto, antiguos depósitos de cemento, grandes recipientes de madera y fermentaciones con racimo entero.